Haizea Pérez (Vitoria 1997) se pasó del karate a la halterofilia de una manera casual. Con el crossfit como puente para llegar a este deporte y de la mano del club Indarra, apenas con un año de experiencia, ha empezado a disfrutar de este deporte donde la superación personal y el esfuerzo, además del aprendizaje de una buena técnica se hacen fundamentales. A pesar de verlo como un deporte de forzudos, aquí la destreza y habilidad tiene un un punto tanto o más importante que la fuerza.
-¿Cómo ha sido tu camino deportivo hasta llegar a la halterofilia?
Siempre he hecho deporte. A los seis años me apuntaron mis padres para que hiciera karate y me encantó. Estuve 13 años practicándolo y tengo que decir que ha sido de las mejores experiencias de mi vida. Además de lo deportivo, te inculca unos valores para la vida. Cuando consideré que tenía que dejarlo pensé en otro deporte, pero no lo tuve claro. Un verano, viendo la televisión, descubrí el crossfit y me atrapó. Era una novedad para mí. Investigué, me apunté y ya llevo dos años y medio. Durante los entrenamientos, había una clase específica de halterofilia con Iñigo Ruiz de Azua y gracias a él empecé a dar clases de introducción en Sansomendi junto con otra compañera. Apenas llevo unos meses.
-¿Qué pautas hay que seguir para hacer halterofilia?
La técnica es la base para poder levantar tantos kilos. A medida que va pasando el tiempo, vas aumentando los pesos y si no se tiene una buena técnica te costaría el doble y es posible que puedas tener lesiones. Por eso, esa técnica te ayuda a potenciar el movimiento y poder levantar con más facilidad, de una manera no lesiva.
-¿Requiere un total control y conocimiento de tu cuerpo?
Sí. Consiste en levantar una barra desde el suelo hasta estirar los brazos y llevarla por encima de tu cabeza. Si consigues hacerlo, es porque tienes una buena técnica y ese control de tu cuerpo para sentir la barra durante todo ese recorrido.
-En tu caso ¿qué pesos levantas?
En halterofilia hay dos movimientos. Uno sería la arrancada, en el que tienes un agarre más alto de las caderas y va todo seguido en un único movimiento. Hace poco hicimos una toma de marcas y lo máximo que levanté fueron 45 kilos. El otro movimiento se llama dos tiempos en el que el agarre es un poco más cerrado. Consiste en levantar la barra a la altura de los hombros y en la segunda parte del movimiento hay que llevarla por encima de tu cabeza. En ese, mi máximo es de 62 kilos.
-El máximo exponente en España es Lydia Valentín ¿es tu gran referente?
Personalmente, no tengo un gran referente. Pero reconozco que cuando veo a Lydia Valentín levantar los kilos que levanta y hacerlo tan bien, te fijas en sus movimientos. Me asombra verla y la admiro mucho.
-Ya no es un deporte solo de chicos. ¿Se nota el aumento de mujeres?
Sí se nota que cada vez somos más chicas. Es una manera de abrir la puerta para más mujeres que quizás veían esta disciplina solo para hombres.
-¿Es compatible entrenar y trabajar en tu caso?
Hay semanas que trabajo de mañana y otras tengo horario partido. Es ahí cuando ando más apretada, pero lo intento compatibilizar con el crossfit y con mis entrenamientos.
-¿El próximo objetivo pasa ya por competir o es aún prematuro?
Prefiero tener la cabeza fría. Hay veces que queremos correr demasiado y en este deporte hay que ir poco a poco para levantar pesos y no lesionarse. Lo importante es hacer un avance progresivo adecuado. Mi idea es ir poco a poco e intentar levantar más peso. Si en esa progresión se da la oportunidad de competir, me gustaría. En karate competí mucho así que sé que es eso. Pero cuando sea una posibilidad real.
-El objetivo de todo deportista es competir ¿no?
Sí, es verdad. Está claro que cuando compites, no es como un entrenamiento. Tienes que demostrarte, y a los que te ven, lo que tú vales en ese deporte. Me gusta competir, lo reconozco. Luego puedes tener días buenos o malos o no puedes sacar tu mejor versión, a pesar de haber entrenado mucho y bien. Pero esos nervios del momento y esa adrenalina que se siente me gusta mucho.
-Tener de compañera de club a Garoa Martínez, campeona de España ¿sirve para aprender?
Desde luego. He compartido entrenamientos con ella y es una pasada. Ver que levanta el doble de lo que yo levanto o más, es alucinante. Es una motivación. Es el reflejo de que, con trabajo, se puede.
-¿Por qué recomendarías este deporte?
Al final, como todos los deportes, te aporta un saber estar en la competición, saber ganar y perder, que es igual de importante, el trabajo en equipo. Además de que es sano. Y si quieres mejorar día a día, en concreto, la halterofilia, te hace ser perfeccionista porque la técnica es fundamental. Este aprendizaje lo puedes llevar a tu vida diaria.






