Alavesa de Oro -Paula Suárez (Ciclista Laborak Kutxa) : «El ciclismo te atrapa y es difícil salirse”

Paula Suárez se inició a los 14 años, tarde para el ciclismo, en el equipo Arabarrak. Vio tantas carreras de su hermano que decidió seguir sus pasos hasta convertirse en parte de su vida. Tras militar en un equipo de chicos en Agurain, su paso a juveniles lo hizo en el Sopela Women, después en el Meruelo en categoría sub23 para dar el salto a un equipo UCI como el Laboral Kutxa. Ingeniera por vocación, disfruta de la bicicleta en sus diferentes disciplinas carretera , ciclocross e incluso mountain bike. Solo tiene 22 años y es el presente y futuro del ciclismo alavés.

-¿Qué te empujó a iniciarte en el ciclismo?
Empecé con 14 años, que para el ciclismo es un poco tarde. Mi hermano empezó con la bici y, al principio, a mí no me gustaba mucho y me aburría viendo sus carreras siendo muy niña. Pero tanto ir a verle me entró el gusanillo y después de convencer a mis aitas, conseguí que me compraran una bicicleta y así empecé hasta hoy sin parar (risas).

-Está claro que hay un ingrediente de pasión para seguir y pasar por sacrificios personales ¿qué te da el ciclismo?

Si lo miras desde fuera, es un deporte muy sacrificado. Creo que muchas de las personas que hacemos ciclismo hemos tenido que dejar de lado ciertas facetas de la adolescencia, por ejemplo, salir con los amigos o tener una cuadrilla, aunque supongo que habrá gente que la tenga y dirá lo contrario. Te centras más en tu deporte y cuando te paras a pensar, tu manera de socializar está en el entorno del ciclismo y te acostumbras los fines de semana a que tu vida sea el ciclismo y te engancha. No sé qué tiene, pero este deporte engancha mucho. Te atrapa y es difícil salirse.

-¿Es un deporte de alta exigencia?
Diría que es una cuestión de constancia y de mucho sacrificio, pero no solo como ciclista sino también de nuestro entorno. Somos jóvenes y no dependemos de nosotras. Cuando empiezas, dependes de tu familia y de la gente que te apoya. Se convierte en un sacrificio de todos que parece una tontería, pero son muchos años de dejar de lado muchas cosas y no lo valoras hasta que te paras a pensar y te das cuenta de lo que estás haciendo puede parecer una locura. Mis aitas y mi novio han hecho muchos más kilómetros que cualquier equipo.

-Al menos, has conseguido llevártelos a tu terreno ¿no?
Sí, sí (risas). Yo no les obligo. Les encanta. Al principio, me acompañaban para llevarme a los sitios, pero ahora sé que les gusta la salsilla que hay entorno al ciclismo. Lo cierto es que están igual de locos que yo. Para mí es un gran apoyo. Los días que no pueden venir noto que me falta algo y pierdes un poco de motivación.

Aumento de equipos ciclistas femeninos
-¿Crees que el ciclismo femenino es uno de los deportes que más ha crecido?
Pienso que sí. Yo empecé con 14 años en escuelas y me acuerdo de que solo éramos tres chicas en mi categoría y, encima, las otras dos no pasaron de categoría y se quedaron en infantiles. Siempre he sentido, dentro del ciclismo alavés, que estaba muy sola. Al final, hasta me parecía lo normal. Y ahora me acerco a una carrera de infantiles o escuelas y veo que el número de chicas y chicos es casi igual. ¡Cómo ha cambiado esto! Lo cuentas e igual no te creen (risas).

-¿Estaba entre tus planes llegar a un equipo con licencia UCI y disputar carreras internacionales?
Mi idea nunca ha sido pasar a profesionales ni nada del estilo porque nunca he estado a un nivel alto. Pero desde que vi el proyecto que nos habían propuesto en Laboral Kutxa y que iba para adelante y luego, además, el añadido de dar el salto UCI que es otra motivación más para seguir.

-Curiosamente te conocemos más por tus éxitos en el ciclocross, pero ¿prefieres la carretera?
No sabría elegir entre uno y otro ahora mismo. Empecé con el ciclocross porque si no competía en invierno se me hacía muy duro entrenar y, al final, se ha convertido en 50-50. Hoy en día sin ciclocross no podría vivir y sin carretera tampoco. Además, ahora también me estoy introduciendo un poco en las competiciones de mountain bike. No sé qué recorrido tendré, la verdad.

-¿Es un privilegio recorrer las carreteras de Álava para entrenar?
Sin duda. A mí me pasa que cuando salgo de casa y tengo que entrenar fuera, no sé hacerlo y me enfado. En casa conozco todo, como la palma de mi mano, y lo tengo todo muy programado, al minuto, para poder hacer mis entrenamientos bien planificados. En Álava tenemos de todo. No lo cambio por nada. Salvo el clima, a mí me encanta.

-¿Cómo es un entrenamiento contigo? Haznos un itinerario

Soy muy simple. Me gusta mucho Zaldiaran. Y luego volver por Lapuebla me gusta. Son carreteras tranquilas y me parece bonito lo que me encuentro.

-¿Has sentido peligro alguna vez?
Siempre hay alguna situación de peligro. Por suerte no he tenido ningún accidente ni he vivido de cerca ninguno. Siempre está el que no respeta como debería, pero tampoco me puedo quedar en casa. Al que no anda no le pasa, pero el que se queda en casa tampoco progresa.

Una ingeniera en la rama de Electrónica y Automática

-¿Qué se siente más ingeniera-ciclista o ciclista-ingeniera?
De momento, ingeniera-ciclista (risas). Luego ya veremos. Lo primero es lo primero. Tenía claro que quería sacarme un grado. En un principio empecé con Matemáticas, pero después del primer año, vi que no era lo mío y di un paso que no me fue nada fácil porque siempre he sido de ir con las cosas hasta el final. Decidí cambiarme de carrera porque no era feliz haciendo Matemáticas y encontré Ingeniería en la rama Electrónica y Automática que sí es lo que me esperaba. Desde entonces, soy más feliz estudiando lo que me gusta.

-Con esta formación ¿dónde te gustaría encontrar tu sitio laboral?
Ahora mismo, estoy haciendo prácticas en una empresa porque quería saber lo que podía hacer o por dónde dirigir mi búsqueda de empleo. Estoy trabajando con autómatas y programándolos. Me gusta mucho y creo que me podría dedicar a ello. No me cansaría.

-Antes de encontrar un trabajo estable ¿te gustaría probar un año como ciclista profesional?
Sí. Una vez acabada la carrera yo no diría que no. Al final, es una oportunidad que se puede presentar una vez en la vida. Somos jóvenes y tenemos un colchón hecho con la carrera universitaria. Lo ideal sería completar mi formación con un máster, pero tampoco descarto hacerlo on line, si llegara esa oportunidad deportiva como profesional.

-¿Tienes algún referente en el ciclismo?
No, la verdad. Pero sí que es cierto que, últimamente , me fijo mucho en Van der Poel. Hace unas semanas vi a Elisa Longo Borghini y me gustó mucho su forma de correr. Me sentí muy identificada y pensé que ojalá algún día pudiera ser como ella.

-De no haber practicado ciclismo ¿qué otro deporte te habría gustado?
Buff. ¡He pasado por muchos! Baloncesto, fútbol, patinaje. Quizás alguna vez he echado de menos el fútbol como portera, pero lo mío es el ciclismo, lo tengo claro. Es una manera de vivir, un deporte que te enseña muchos valores.

-¿Tienes tiempo para el ocio y la vida social?
Si me organizo saco tiempo para estar con mi novio o para descansar en casa viendo series en Netflix. Os recomiendo New Ámsterdam , pero la que más me ha gustado ha sido Los Cien.

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