Amaia Latorre (Vitoria, 24 años), practica el golf desde su infancia. Con 3 años ya cogía un palo y con 8 empezó a competir. Su pasión por el deporte, le llevó a compatibilizarlo con el fútbol. Después de años de preparación, este año ha decidido dar un gran paso y competir como jugadora profesional, convirtiéndose en la primera alavesa en la historia. Puede decir que ha cumplido un sueño.
-¿Cuándo comenzó tu afición por el golf?
Desde los tres años. Impulsado por la afición de mis padres y de mi abuelo. A los 8 empecé a competir en las ligas que organiza el club Larrabea y hasta ahora.
-El año pasado tomaste la decisión de dedicarte profesionalmente al gol convirtiéndote en la primera alavesa en hacerlo ¿qué te impulsó a hacerlo?
Me convenció, sobre todo, mi entrenador Jon Ander Sánchez, gerente de Izki Golf. Lleva conmigo 11 años y me ha seguido toda la trayectoria. Cuando jugué en Vitoria el Santander Golf Tour de jugadoras de alto nivel y también en Pedreña se dio cuenta de que tenía nivel. Acabé un máster en psicología deportiva, he terminado IVEF y me pillaba en un buen momento para probar un par de años como deportista profesional. Estoy contenta con la decisión que he tomado.
-Tienes una formación universitaria enfocada al mundo del deporte ¿ése es tu plan B?
Por supuesto. Me saqué el grado de Educación física y luego me interesaba el ámbito de la psicología aplicada al deporte y por eso hice un máster. He querido tener todo atado para dedicarme de lleno al golf y vivir esta experiencia. Ya veremos por dónde encamino mi vida laboral en un futuro. Sumergida en el golf quizás también se me puedan abrir puertas como preparadora física o algo de gestión deportiva. Nunca sabes lo que puede pasar. Estudias una cosa pero luego te puedes dedicar a otra.
-¿En qué consiste ser golfista profesional?
Básicamente en dedicar la mayoría de tu tiempo al golf. Es como un trabajo. Tienes que tener una disciplina, una especie de horario para entrenamientos, además de competir. Es verdad que, en mi caso, para descansar la cabeza también juego y entreno a fútbol con el Hauskaitz. Te levantas y piensas en entrenar. Es golf y golf durante muchas horas al día.
-¿Cuentas con un equipo de apoyo en otros aspectos como el psicológico o la alimentación?
El aspecto nutricional me lo gestiono yo. Al fin y al cabo, lo he estudiado en la carrera. No llevo unas pautas muy estrictas, pero sé qué debo y no debo hacer. La parte física la llevo con el preparador del equipo de fútbol, además de mis sesiones de gimnasio. La parte psicológica, la he aprendido con el máster que he hecho y el golf amateur ya te obliga a tener unas herramientas para enfrentarte a diferentes situaciones.
-¿Puedes vivir de ello o necesitas de la ayuda familiar?
Cuando comienzas, no puedes vivir de ello. Necesitas sponsors, subvenciones y respaldo económico para poder costearte viajes o inscripciones a torneos. Además de lo que pueda ganar con algún torneo también me llega un dinero extra como entrenadora de fútbol o como jugadora profesional que llevará a la federación alavesa de golf en la Liga Vasca que se ha creado. También ayudo en la Escuela de Izki Golf.
-¿Dónde te veremos competir?
En el Santander Tour que es a nivel nacional y luego intentaré conseguir alguna invitación para el Let Access que es el acceso al Circuito Europeo. Me costará jugar torneos. En el Santander Tour si ganas el ranking, te invitan a jugar el Mediterranean Ladies.
-¿Sabes que eres pionera?
(Risas). Sí. Sé que soy la primera jugadora de golf alavesa que decide dar el salto a profesional. A veces no soy consciente. Pero es bonito porque he recibido muchos halagos.
-¿Cuáles son tus mejores golpes?
Te diría que mi mayor virtud es la potencia y la capacidad para visualizar ciertos golpes. Añadiría a lo que te acabo de mencionar, la competitividad y la garra. No me gusta perder ni a las canicas.
-¿El golf sigue teniendo el estigma de deporte caro y elitista?
Creo que ha cambiado. Desde la vestimenta, ya no solo hay patrocinadores de super élite, sino marcas deportivas más cercanas al público en general. Depende de cómo lo quieras ver. Es verdad que el material es caro, pero puedes conseguir palos muy baratos, de segunda mano. O incluso vas a un campo público, donde te prestan los palos y pagas las bolas. Yo creo que hay desinformación. Son estereotipos y prejuicios. Ni toda la gente es pija.
-¿Cuántos palos llevas?
Yo llevo 14. Puedes llevar menos. Por temas de juego tienes 16 o 17. Los materiales dependen. Hay de carbono, varillas de grafito o acero. Va en función de lo que te vaya bien. El tema del material es otro mundo. Para iniciarse con tres cosas básicas es más que suficiente.
-¿En qué campos te gustaría jugar?
Tuve la suerte de estar en Estados Unidos hace dos años y he estado en campos emblemáticos. Me gustaría Saint Andrews en Escocia. Y en España, en Valderrama, por ejemplo.
-Te conoces los campos de Álava a la perfección, ¿nos los puedes describir?
Te diría que Larrabea es estratégico. Puedes jugar de mil maneras. De Izki destacaría más la calidad del entorno. Son campos diferentes. no hay dos hoyos que se parezcan.
-Tu vida no se entendería sin el golf ni el fútbol, tu segunda pasión.
Siempre he hecho fútbol en invierno y en verano golf. Recuerdo que cuando me coincidían ambos un fin de semana, era una tragedia (risas). El fútbol en mi vida es fundamental. Me ha ayudado a socializar, a compartir en grupo. Mi entorno social durante la semana viene del fútbol. He conocido a mucha gente y son muy importantes para mí.
-¿Por qué recomendarías el golf?
No es muy lesivo. Es una manera de hacer actividad física y de socializar. Y también una oportunidad de estar en contacto con la naturaleza. Ningún otro deporte te lo da.






