Alavesas de Oro/ Nora Sáez de Maturana: “El patinaje artístico además de un deporte es una terapia”


Nora Sáez de Maturana
es una de las patinadoras sobre hielo en la disciplina artística referentes en Álava. Nacida en Vitoria en 2007 pertenece al club Bipolo y compite en categoría absoluta, denominada Advance Novice. Hace pocos meses, consiguió el certificado de la categoría junior ISU, pasaporte para poder competir de manera internacional. Compatibiliza su pasión con sus estudios de Primero de Bachiller. Sueña con ser profesional, pero es consciente de su dificultad.

-¿Cómo te inicias en el patinaje artístico?
Empecé porque mi hermano hacía hockey hielo y yo iba con él a los entrenamientos. Ahí comencé a ver a gente que practicaba patinaje artístico y les dije a mis padres que quería probar. Al principio, me dijeron que era muy pequeña porque sólo tenía 5 años, pero les convencí.

-¿Qué te atraía de este deporte?
Me atrajo mucho la elegancia con la que patinaban. Las veía con mucho estilo y eso ya me pareció muy bonito. Algo distinto. Es un deporte que viene del ballet y es muy atractivo porque se nota la flexibilidad y la elegancia en los movimientos.

-¿Crees que es una disciplina de gran dificultad?
Te diría que sí. Tienes que adquirir una buena técnica más que fuerza. Para hacer los giros y rotaciones, la técnica es imprescindible. Es verdad que la forma física influye mucho, pero ambas cosas tienen que estar presentes si quieres ser una buena patinadora. Se necesitan muchos años de entrenamiento y preparación para llegar a un nivel alto. Es cierto que luego hay gente que tiene más facilidad y otra que precisa de más esfuerzo. A todo esto, hay que sumar las ganas de querer hacerlo y de mejorar cada día.

-¿Podríamos decir que los patines son como tus segundos zapatos?
(Risas). Sí. Nací con ellos ya.

-Es un deporte complejo en su práctica y en su estructura puesto que hay muchas categorías en función de los niveles ¿Nos las puedes explicar?
Hay un montón de niveles. Yo compito en Advanced Novice, que ya es categoría absoluta, y hace poco me saqué el certificado junior ISU con el que ya puedo competir internacionalmente. En el patinaje de iniciación cuando compites a nivel autonómico, existen unos tests que te realiza tu club y donde te piden hacer ciertas dificultades como un axel, que es un salto básico. A medida que vas subiendo el nivel, te hacen exámenes más difíciles en Madrid o Barcelona y es el paso para competir a nivel nacional. Yo lo hago desde 2018 y quedé campeona de España de mi categoría Debs, es decir, debutante. Fue difícil llegar pero lo conseguimos.

-¿Recuerdas ese ejercicio?
Sí, en el examen me pidieron un doble, combinado con un simple y un axel. En el ejercicio del campeonato de España, salté varios dobles como el doble lutz y el doble slip que ya tienen una gran dificultad.

-Para llegar a ese nivel, ¿cuántas horas inviertes en una semana?
Las máximas posibles. Entreno unas 12 horas a la semana en el hielo. Y luego complemento mi preparación con gimnasia rítmica en el club Beti Aurrera y con el gimnasio. Y los martes hago media hora de clase particular y es ahí donde doy todo lo que tengo porque estoy sola en la pista.

-¿Qué te aporta la gimnasia rítmica para mejorar en tu deporte?
Además de flexibilidad, coordinación y todo lo que supone la rítmica, me gustan los valores que aporta el trabajo con otras compañeras porque me gusta el conjunto. Aprendes a estar con gente, compartes, haces amigos. Es otra de las cosas que también me ofrece el patinaje.

-¿En qué competiciones has logrado tus mejores resultados?
En el 2018 logré el campeonato de España en categoría debutante. También he sido cuatro veces campeona de Euskadi en categorías diferentes, regional A, Basic Novice y en Intermediate Novice. En el campeonato de España de 2021 fui quinta en la general, entre los dos programas: corto y largo. En el largo quedé tercera, ya en categoría absoluta. Muy contenta con ese resultado.

-¿En qué consiste un programa corto y uno largo?
Un programa corto dura 2 minutos y medio. Tienes que hacer tres saltos, un axel, dos dobles y uno de ellos combinados. El largo son unos 3 minutos y 20 segundos y dependiendo de la categoría te piden más o menos dificultad. En junior son siete saltos.

-La referencia de Javier Fernández ha sido muy importante estos años…

Sin duda. Yo leo conocí en mis comienzos, en una máster class, en Madrid. Me parecía increíble lo que hacía. Un nivel de campeón del mundo. También vino a Vitoria. Nos contó que en España no hay tantas pistas de hielo como en Estados Unidos y que el nivel no es tan grande. Él se tuvo que marchar para poder ser el mejor, pero con mucho sacrificio.

-Cuando ves competiciones internacionales, mundiales o juegos olímpicos ¿crees que es imposible llegar a ese nivel de dificultad?
Antes me parecía más lejano, pero ahora que estoy ya entrenando triples y alguno me sale, creo que te ves un poquito más cerca. Hacen cuádruples, que son cuatro vueltas en el aire y es espectacular. Lo veo difícil pero no imposible.

-¿Te gustaría dar un paso más y marcharte fuera de España?
Soy muy joven, pero no lo descarto. Dedicarse a esto de manera profesional es difícil. No es fútbol. Ni cobras. Lo hacemos por pasión.

-¿Por qué recomendarías que la gente probara con el patinaje artístico?
Les diría que prueben en una sesión pública y, si les gusta, que vengan al club Bipolo. El patinaje, además de deporte, es una terapia. Yo patino y me desahogo. No solo es un deporte, es algo más.

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