Anne Fernández de Corres piensa 24 horas en rugby. Esta vitoriana con solo 22 años ya ha conquistado tres Europeos, es una referente de la selección española y disfruta de una beca Blume impulsada por la Federación Española de rugby para sus deportistas de alto nivel. Disfruta de un sueño y sigue siendo ambiciosa. Le gustaría estar en los próximos juegos olímpicos de París. El trabajo y el esfuerzo no se negocia en su vida. La dedicación y los sacrificios tampoco. A pesar de la distancia, su club siempre será el Gaztedi.
-¿Cómo fueron tus inicios en el rugby?
Siempre había hecho deporte, pero mi tía Ángela que jugaba a rugby, me invitó a probar un entrenamiento en la Escuela del Gaztedi. Me lo pasé muy bien en esa primera experiencia y a partir de ahí, no dejé de ir hasta empezar a jugar y competir.
-¿Qué te enganchó tanto como para continuar y llegar hasta la selección española?
Antes del rugby había hecho deportes individuales y nunca uno de equipo. Creo que lo que más me gusto de inicio fue que me lo pasaba muy bien con los otros niños. Subrayo lo de niños, porque cuando me inicié en la Escuela no había chicas, solo estaba yo. Pero el hacer amigos y compartir con ellos cuando era pequeña fue lo que más me enganchó.
-¿Rompemos por enésima vez el estigma de deporte violento?
Es lo primero que se pasa por la cabeza cuando escuchamos la palabra rugby, sin pararse a pensar en que realmente no lo es. Es un deporte de contacto y muy duro para el que hay que prepararse físicamente. No es violento. No tiene nada que ver. De hecho, en nuestro deporte, el tema de los valores y el respeto se le da mucha importancia y, por tanto, está muy alejado de lo que es la violencia.
Un deporte “democrático”
-¿Te parece que es uno de los deportes más democráticos donde cualquier persona con diferente constitución física tiene cabida?
Sin duda. Sobre todo, en el rugby 15 donde hay muchos y variados puestos donde hace falta una persona de más kilos para empujar, una persona delgada y ágil para correr mucho, una persona más viva para dirigir. Las características necesarias para jugar al rugby son tan variadas como personas hay.
-Vienes de ganar tu tercer Europeo, eres una referente de la selección española y solo con 22 años ¿Cómo digieres todo esto?
Con mucha ilusión y ganas. Si esto me lo hubiesen dicho hace unos años, no me lo habría creído. Al fin y al cabo, empecé a hacer deporte por pasarlo bien, estar en forma, tener una vida saludable. Pero a medida que pasan los años van surgiendo objetivos, situaciones. Pero no entraba en mi cabeza el llevar este estilo de vida donde las 24 horas pienso en rugby gracias al programa de alto rendimiento Blume promovido por la Federación española de rugby.
-Cuéntanos cómo es tu vida, tu día a día, cómo compatibilizas el deporte de élite con tus estudios de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en Madrid
Es una vida muy diferente a la de una chica de 22 o 23 años que estoy a punto de cumplir. Es una vida que no cambiaría. Priorizamos el rugby y vivimos cada día pensando en rugby y en ser mejor jugadora, dejando de lado otro tipo de actividades o vida personal. Al final hay que entrenar mucho, hay que cuidarse mucho tanto la alimentación como el descanso.
-¿Compensa el sacrificar tantas cosas en tu vida?
Por supuesto. Me compensa. Por eso estoy aquí. A nuestra edad, la gente recuerda su etapa universitaria con muchas vivencias. En mi caso, yo también estudio pero, repito, con el rugby como prioridad. A ver, también cuido las relaciones sociales y mis amistades, y cuando hay que pasárselo bien, también hay que tener esas vivencias, pero con moderación.
-Además es una de las referentes en la selección ¿lo difícil es mantenerse a ese nivel en los próximos años?
Es verdad. El haber entrado tan jovencita en la selección es lo que tiene. Pero no me paro mucho a pensar en futuro y sí en presente. Disfruto lo que hago cada día. No pienso en los años que me quedan. Cuando deje de disfrutarlo, pensaremos en otras cosas.
El sueño olímpico
-¿Ser olímpica entra en sus planes?
Uff, sería muy bonito. Es la espinita que tenemos clavada porque no nos pudimos clasificar para los juegos de Tokio. Para un deportista cuya disciplina esté en el programa olímpico es su sueño sin duda.
-Eres una deportista de alto nivel, pero nunca te olvidas de tus orígenes ni del Gaztedi, el club donde empezó todo
Es un sentimiento que siempre está. La verdad es que me gustaría estar más vinculada al Gaztedi, pero viviendo en Madrid es complicado. Una nunca tiene que olvidarse de donde viene y, al final, si yo estoy donde estoy es gracias a las personas que me ayudaron y entrenaron en mis inicios en Vitoria. No me puedo olvidar ni de mis compañeros ni de mis entrenadores con los que tuve mucha suerte.
-A veces se habla de los valores del deporte con más postureo que realidad ¿en el rugby esa esencia se mantiene?
Cada persona tiene sus valores y en el rugby puedes tenerlos o no, pero es un deporte que te lleva a tener esos valores porque no se concibe de otra forma. Si tú no eres respetuoso ni muestras respeto hacia el árbitro, por ejemplo, el propio rugby te va a castigar. En ese sentido sí que es un deporte que fomenta esos valores y que forman parte del propio juego.
-¿Por qué invitarías a niños y niñas jóvenes a que se inicien y prueben con el rugby?
Sobre todo, porque es un deporte muy divertido en el que van a hacer un montón de amigas y amigos, que es lo más importante. El juego en sí es muy entretenido, no hay tiempo para aburrirse, porque lo mismo estás corriendo que estás placando, saltando, levantando a un compañero. Es un juego muy vivo. Tienen que darle una oportunidad porque no se arrepentirán.
-¿Cuáles han sido sus referentes deportivos?
Siempre han sido jugadoras de rugby. Siempre desde que empecé a ver las Series Mundiales me acuerdo de que eran fines de semana enteros en los que madrugaba para ver los partidos. Muchas jugadoras de la selección de Nueva Zelanda siempre han sido mis referentes porque me motivaban, me ponía sus vídeos. Entre ellas destacaría a Kayla McAlister y Portia Woodman, referentes mundiales.
-¿Tienes tiempo para otras aficiones?
Si, es importantes distribuirse el tiempo. Siempre que puedo, intento quedar con mis amigas, como mejor plan. La lectura es mi pasión y luego puedo ver alguna serie o “El Conquis” como concurso. Os recomiendo el libro “El monje que vendió su Ferrari”.
Texto: DXTFEM
Foto: Walter Degirolmo
Patrocina: Diputación Foral de Álava (Departamento de deporte)
VÍDEO Alavesas de Oro_2_ Anne Fernández de Corres






