Eider Velasco es la presidenta del club Martintxo. A sus 34 años, esta vitoriana ha creado un espacio donde fomentar el ajedrez para todas las edades. Campeona de Álava en innumerables ocasiones y también de Euskadi, ha formado parte del combinado vasco para competir a alto nivel. Desde hace 10 años traslada su conocimiento de este deporte y toda su pasión en una disciplina que se ha convertido en una forma de vida.
-¿Cuántas veces has sido campeona de Álava y de Euskadi?
– No sabría decir cuántas, porque desde categorías escolares hasta la absoluta he estado muchas veces en el pódium. Me costó llegar al primer puesto porque había una jugadora muy buena, Paula Cámara, que destacaba muchísimo. Cuando se retiró, dejó paso al resto. Y de Euskadi en categorías infantiles y cadetes sí. Además, estuve dos años en la selección vasca.
– ¿Cómo te llega la pasión por el ajedrez?
– Por mi hermano. Íbamos seguidos en edad y él jugaba los domingos por la mañana lo que significaba que se libraba de hacer la cama (risas). Me pareció una razón de peso para apuntarme también (risas).
Empecé en primaria, en el colegio Luis Dorado. Estuve dos años hasta que se canceló la actividad. Luego volví en 1º de la ESO y ya seguí muchos años.
– ¿Cuándo decides crear el Club Martintxo?
– Con 18 años empecé a dar clases. Con 20, en 2011, lo fundamos. Vimos que no había un espacio para niños, que sólo había clubes para adultos.
–¿Es un club exclusivamente de niños niñas?
–Empezó siéndolo. Hoy los niños y niñas han crecido, pero seguimos teniendo cantera. Damos clases de domingo a jueves. Los viernes la sala es libre para que se mezclen todas las edades. Los sábados son de competición federada, así que no hay clases.
–¿Hay que tener una cabeza especial para el ajedrez?
– No hace falta ser un genio. Como en cualquier deporte, hay que entrenar, estudiar y dedicarle tiempo. El talento influye, pero el trabajo es lo que te lleva lejos.
–¿Tú cómo evolucionaste?
–Más por trabajo que por talento. Dejé de competir a alto nivel porque no tenía tiempo para entrenar. Daba clases en nueve colegios, estudiaba una carrera, y me frustraba no jugar como sabía que podía. Lo pospuse, pero no lo descarto para el futuro.
–¿El ajedrez está en alza?
– Nuestro club sí, y en general también. La gente ve que cualquiera puede jugar. En la actualidad somos más de 120 socios y socias. Empezamos siendo 12. Además, somos el único club en Álava que juega en División de Honor de Euskadi, con muchos jugadores y jugadoras jóvenes.
– Nos hablabas de Khrystyna Yatseikocomo una de vuestras jugadoras destacadas
–Sí, vino de Ucrania y no hablaba castellano. Aquí encontró su sitio. Con solo 12 años ha ganado el campeonato Absoluto Sub-14 de Euskadi, tanto en chicos como en chicas.
– ¿Hay diferenciación por sexos en ajedrez?
–Existe una categoría femenina, pero solo es promocional. El objetivo es que algún día no sea necesaria. Solo el 10% de los jugadores son mujeres, por eso se mantiene.
Kasparov, Karpov y la evolución del ajedrez
–¿Viviste la época de Karpov y Kasparov?
Era muy pequeña. Soy del 91. Los conozco más por haberlos estudiado después.
– ¿Ha evolucionado el ajedrez desde entonces?
–Sí, sobre todo por los recursos digitales. Antes había que consultar libros. Ahora puedes analizar todo en el móvil. Es cómodo y te da infinidad de posibilidades para estudiar las partidas
–¿Qué respondes a quienes dicen que el ajedrez no es un deporte?
Que sí lo es e incluso olímpico. Tiene sus propias olimpiadas. Aunque el Comité Olímpico Internacional (COI) lo reconoce oficialmente como deporte. Nunca se ha incluido en la competición pero sí tiene las olimpiadas de ajedrez que son uno de los más importantes torneos ajedrecísticos que se celebran en el mundo. Se organizan oficialmente por la FIDE desde 1927 y tienen lugar cada dos años.
-El pasado verano celebrasteis el I Open internacional de ajedrez “Ciudad de Vitoria” ¿Qué tal fue?
–Ha sido todo un éxito. Vinieron un centenar de figuras internacionales y nacionales de primer nivel como Mónica Calzetta, 23 veces olímpica y campeona del mundo +50. Hicimos 9 rondas y, además, varias conferencias y ponencias. Estamos satisfechos con la respuesta que hubo y ya vamos a por la segunda edición.
–¿El ajedrez es un deporte infinito?
R: No lo sé, habrá un número finito de jugadas, pero es enorme la variedad. Se juega a tres modalidades: estándar (hasta 4‒5 horas), rápidas y blitz (menos de 5 minutos).
–¿Qué beneficios tiene?
– Muchos y certificados por expertos. Ayuda a mejorar la atención, la memoria, sirve como prevención de demencias. Además, no distingue edad, idioma o movilidad. Sirve para personas con altas capacidades, con dificultades, personas mayores, movilidad reducida, incluso para procesos terapéuticos.






